El suicidio es un problema de salud pública extremadamente preocupante y un fenómeno en alza en todo el mundo. Sin embargo, la ausencia de visibilidad en los medios de este problema hace que no tenga la relevancia pública que merece. Es por eso que, desde la Plataforma Life para la Prevención del Suicidio y el Acoso, aplaudimos el documental Suicidio, un largometraje audiovisual englobado en el género de la docuficción que trata este  gravísimo problema con rigor pero apelando a las emociones.

El largometraje utiliza la historia ficticia pero plausible de Javier, interpretado por Toni Pons, una persona con muchos problemas, tanto económicos como personales y familiares, que va a visitar la casa de sus padres en el aniversario de la muerte de su hijo en un accidente, para, de una forma totalmente orgánica con la historia, presentarnos la opinión de verdaderos expertos en el fenómeno del suicidio y de personas que lo han intentado. De esta forma el documental nos sumerge en temas tan apasionantes como la historia del suicidio, qué escriben estas personas antes de suicidarse, las estadísticas sobre el suicidio, los antidepresivos, los factores que desencadenan las lesiones autoinflingidas, y muchas más cosas.

Un documental que no se queda en la mera descripción de los hechos, sino que también recurre a la crítica social, a los aspectos sociales, a la crisis como desencadenante, a la estructura social que hace que, independientemente de los ciclos económicos, desde hace 50 años el suicidio no haya parado de incrementar en España. Nos profundiza sobre el vacío existencial de las personas con una depresión mayor y que nos dice bien a las claras, por una parte, que una depresión no es estar triste, pero por otra, que cualquiera puede sufrir una, porque una depresión no se elige, se sufre.

La mejor forma de que una persona se quede con una idea, un concepto o, incluso, unos datos es mezclándolos con sentimientos, apelando a las emociones, y creo que esta obra cumple perfectamente su papel. Una película que puede verse on-line al módico precio de 2,95€ en FilmIn y que merece la pena hacerlo y gastarse esa pequeña cantidad.

Los embargos, el alcohol, el cosumo de pastillas, problemas matriominales y económicos, crisis de fines, el sentido de la vida moderna, las pérdidas, la depresión sonriente, las sociedades inhumanizadas y una gran cantidad de conceptos complejos de este también complejo fenómeno que es el suicidio es lo que se manifiesta y se explica en este excelente documental. Y no falta el necesario relato de supervivientes que nos explican qué pensaban antes de intentarlo y cómo sus avisos no eran para llamar la atención, sino un grito desesperado de ayuda, una verdadera intención de autolesionarse. También nos enteramos de cosas sorprendentes, como que los fármacos pueden aumentar los suicidios puesto que lo primero que mejoran es el estado físico pero el estado anímico tarda un poco más, y acaban encontrando la fuerza necesaria para cometerlo. No es que los fármacos fomenten el suicidio pues hay evidencias de que la depresión tratada evita más suicidios, pero lo que sí que ocurre es que aumenta el riesgo al principio del tratamiento y son aspectos que hay que tener muy en cuenta.

Pero como contundentemente nos dicen en el documental, 243 personas intentan suicidarse cada día en España pero no existe ningún plan estatal para prevenirlo.

Datos de la película

  • Año de producción: 2017
  • Idioma: Castellano y subtítulos en inglés
  • Productora: Palma de Mallorca PRESS
  • Actores: Toni Pons, Miguel Mestre, Lina Terrasa
  • Director: Juan Andrés Mateo
  • Productor Ejecutivo: Jaime Gabriel Rodrigo
  • Dirección Artística: Cola Cortés

 

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