Moriremos todos, pero no por culpa de las antenas

Idioma de la ponència: Castellà

Horari: dimecres, 6 setembre, 2017 - del 12:15 al 13:45

En las últimas décadas, el desarrollo de la Sociedad de la Información y el incremento de las comunicaciones inalámbricas, ha conllevado un aumento de la preocupación de la población ante fuentes de radiación electromagnética de radiofrecuencia como antenas de telefonía móvil, WiFis, Bluetooth, etc. En primer lugar debemos conocer el espectro electromagnético y los diferentes tipos de radiación electromagnética a los que estamos sometidos en nuestro día a día, clasificándolos por su frecuencia/energía. Asimismo se debe entender cómo afecta a la exposición que recibimos, características de la radiación como la intensidad de la señal, la distancia o el tiempo de exposición. En la última década, son numerosos los estudios que han determinado el nivel de exposición de la población a estos campos electromagnéticos, encontrándose en todos los casos que los niveles son muy inferiores a los límites que la Agencia Internacional para la protección ante radiación no ionizante (ICNIRP) recomienda, siendo estos valores de entre 10.000 y 100.000 veces inferiores a estos límites a los cuáles sabemos que sí podrían producirse efectos térmicos. Además, todos los estudios realizados buscando una relación entre antenas de telefonía móvil y salud, en particular especialmente cáncer, han concluido que a las intensidades habituales es prácticamente imposible que exista una relación. No obstante y a pesar de lo que dice la Ciencia, se ha desarrollado todo un negocio de empresas, fundaciones y supuestos especialistas que han hecho del desconocimiento y, sobre todo, del miedo, su modus vivendi.

Así es fácil encontrar “profesionales” que diagnosticarán enfermedades como la hipersensibilidad electromagnética achacándola a la presencia de estos campos no ionizantes (y a pesar de que la Organización Mundial de la Salud ha indicado que se trata de un trastorno psicosomático en el que los afectados achacan sus dolores a un agente que realmente no les hace ningún mal). Otros “especialistas” lucharán en los tribunales para que esta enfermedad inexistente sea causa de invalidez permanente, o nos venderán ropa, medidores, pintura o cortinas para protegernos de un agente, que según ellos, pone en claro riesgo nuestra salud. Pero como ocurre con los charlatanes, es fácil desmontar sus mentiras, en general basado en lenguaje pseudocientífico, y dejar en evidencia sus intenciones destacando lo ridículo de los productos que ofrecen y denunciando el daño que hacen sobre quienes creen en su charlatanería y caen en sus garras, pues en la mayor parte de los casos no son más que vulgares estafadores buscando una víctima, a poder ser enferma, para aprovecharse miserablemente de su debilidad.

Ponentes

Profesor Contratado Doctor
Facultad de Medicina de Albacete de la Universidad de Castilla – La Mancha

Currículum:

Profesor del plan de Grado en Medicina y en el Programa de Máster Universitario en Biomedicina Experimental. Actualmente investiga en la interacción de los campos magnéticos no ionizantes con los seres vivos y es el director del proyecto “Caracterización de la exposición personal a campos electromagnéticos de radiofrecuencia” cuyo propósito es caracterizar la radiación recibida por al menos 100 habitantes de la ciudad de Albacete, distribuidos geográficamente de manera que se cubra la mayor parte de su superficie.