Estadísticas y comentarios del curso de La ciència pren la paraula 2014

Gráfica sobre la pregunta de si ha gustado el cursoBueno, un año más y un curso más. Exáctamente el II curso de La Ciència pren la Paraula: els Problemes Socials de les Pseudociències. Y realmente no nos podemos quejar. Se incribieron 139 alumnos pero finalmente se matricularon 106 de los cuales aprobaron el 96%. Las distintas charlas las podréis ver a través del programa del curso o directamente en su canal en YouTube.

El curso tuvo gran repercusión en los medios como en el Diario Información, el Levante, La Opinión a Coruña, El Faro de Vigo, la Agencia SINC, Actualidad Universitaria y Canarias Sci Tech. También entrevistaron a alguno de los ponentes como a Sergio L. Palacios, a José M. Mulet y, de rebote, a mí por algo que no tenía nada que ver con el curso.

Al terminar el curso pasamos una encuesta a los asistentes, de los cuales el 79% encontró el curso muy interesante, el 29% un poco interesante y sólo al 1% no le gustó en absoluto. De cualquier forma, el 84% de ellos repetiría el curso con otros temas, volviéndolo a hacer durante el mismo mes pues el 81% prefirió septiembre. Casi todas las charlas fueron muy bien valoradas por los alumnos aunque no se puede hacer una comparación, pues no todos asistieron a todas y las charlas de primera hora o de última, o incluso las del último día tuvieron considerablemente menos alumnos.

Gráfica con el porcentaje de votos de las charlasAunque en general el proceso de inscripción y matrícula fue considerado como sencillo o muy sencillo por el 84% de los alumnos, vamos a intentar que el año que viene todavía sea más fácil y solventar los pequeños problemas que algunos encontraron.

Del 9% que manifestó utilizar alguna terapia alternativa o estar en contra de las vacunas, el curso replanteó estas ideas totalmente o parcialmente al 67% de ellos. El 53% de los alumnos eran estudiantes de ciencia o la habían estudiado, mientras que el 19% eran de carreras tecnologías y el 33% de humanidades o ciencias sociales, no habiendo diferencias significativas entre qué estudios realizaban y el uso de terapias alternativas (alrededor de ese 9% en cada grupo).

El 73% de los alumnos eran estudiantes universitarios, el 6% eran estudiantes no relacionados con la universidad y sólo el 1% eran profesores universitarios. El resto, un 13%, tenían otra profesión o estaban jubilados.

Sobre cómo se enteraron del curso, el 56% mediante mensaje directo de la UA y el 31% declaró que les había hablado del curso un amigo o compañero.

Un dato muy interesante sobre el idioma de las ponencias fue que, del 60% que no hablaba el catalán, el 73% entendió casi todo de las charlas en este idioma, el 15% entendió bastante, mientras que sólo el 12% entendió muy poco o nada.

Críticas y observaciones

DebatiendoLas encuestas también tenían un espacio para observaciones y voy a comentar las más destacadas o repetidas.

Una queja frecuente fue que el curso, al realizarse en 3 días, fue muy pesado en algunos momentos, sobretodo en las sesiones largas. Creo que tienen razón y, si el presupuesto lo permite, espero que el año que viene dure un día más.

Otra crítica que varias personas han manifestado es que ha faltado la réplica por defensores de las terapias alternativas o antivacunas. Quizás tengan razón, pero los organizadores del curso consideramos que estas personas ya tienen demasiada influencia y cancha libre en otros medios, como TV, radio, Internet, revistas, etc. sin que nadie les pueda replicar. Opinamos que, antes de entrar en la Universidad a debatir y darles cierto prestigio que no tienen, primero deben demostrar que sus hipótesis son ciertas mediante el método científico. Otra crítica en esta dirección fue que los ponentes imponían un criterio de autoridad más que argumentos científicos durante las charlas y que no fueron objetivos. En mi opinión no debéis creeros lo que os dice una persona desde un estrado o una figura de autoridad. Debéis dudar, incluso de lo que se ha dicho durante el curso pues, por muy inteligentes que los ponentes sean, se pueden equivocar, tener un sesgo o una idiología determinados o, simplemente, estar comprados por una multinacional como Monsanto. Si algún punto no os convence, debéis contrastar la información y buscar explicaciones más plausibles, exigiendo evidencias siempre. Pero al igual que debéis dudar de lo que os han contado en el curso, debéis dudar de lo que ya sabíais y comprobar si es cierto o no. A través de las páginas de contacto de los ponentes, podéis hacerles preguntas directamente a ellos para que os pasen más información sobre algún tema en concreto o, incluso, que os aporte los datos que exigís. Si hacéis esto, quizás no veáis tan sesgadas sus afirmaciones. Por mi parte, yo también estaré encantado de intentar resolver vuestras dudas o de buscar quién os las puede resolver.

El idioma de las ponencias es un aspecto importante para algunos de los alumnos pues pedían que todas las charlas estuvieran en castellano. Es cierto que así podríamos llegar a más gente pero hay que tener en cuenta que, al igual que la ciencia, la lengua también es cultura y hay que luchar para conservar cualquier tipo de cultura como bien se ha apuntado durante el curso. Los organizadores pensamos que debería seguir siendo así. Además, si hacemos caso a las encuestas, el 88% de los alumnos que previamente no entendían el catalán, entendieron las ponencias perfectamente o bastante bien.

Quizás una de las críticas más acertadas es que ahondáramos más el método científico y en diferenciar la ciencia de lo que no lo es. Lo tendremos en cuenta para el año que viene.

Lo curioso es que un profesor se ha quejado en las observaciones de que se ha enterado del curso por chiripa gracias a un compañero. Le puedo asegurar que enviamos no sólo uno sino dos correos a todos los centros de secundaria de la provincia de Alicante. Tal vez fuera filtrado por SPAM o el responsable de revisar estos correos no lo remitió al resto de compañeros del centro. También puede ser porque lo envíe por mi cuenta personal y, al no ser yo una institución oficial, quizás no le hicieron el caso debido.

Un claro tirón de orejas hacía mí es la queja de varios alumnos del abuso en los correos electrónicos antes del curso. En esto tienen toda la razón pero la burocracia en una Universidad es tan grande y compleja que he tenido que aclarar muchas dudas de la gente a medida que las íbamos conociendo. Gracias a la experiencia adquirida este año espero que el año que viene se pueda reducir dicho número de correos.

Otra observación fue que incorporásemos a alguien de ciencias sociales (psicólogos, antropólgos, sociólogs, etc.) y, de hecho, lo llevábamos pensando hacía tiempo. Lo tenemos muy presente para la siguiente edición del curso.

Por último, agradecer los comentarios positivos que habéis dejado en las encuestas y os animo a seguir debatiendo sobre estos y otros temas en los comentarios de esta entrada. Cualquier réplica será bienvenida.